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La práctica contemplativa: la búsqueda de una mayor intimidad

17 febrero, 2018

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Curso: “La práctica contemplativa: la búsqueda de una mayor intimidad” con Auxi Alfonso Delgado.

La práctica contemplativa no se refiere a la meditación o reflexión sobre un contenido determinado, sino a una situación de experiencia que trasciende las potencias activas de nuestra conciencia cotidiana.

La meta es “mirar” dentro de uno mismo, mirar lo divino en nosotros y en la creación mediante la percepción o la experiencia que trasciende nuestras capacidades intelectuales.

La esencia de la contemplación está resumida en estas dos experiencias: la unión con el flujo de la vida y la unión con el Todo. Estas experiencias están a nuestro alcance. Todos somos contemplativos potenciales y, de hecho, este acto es patrimonio de todos los hombres y una actividad característica humana (Evelyn Underhill).

Todos hemos tenido alguna vez atisbos de contemplación involuntaria, ejemplo: cuando nos hemos quedado prendado de un paisaje y hemos olvidado por un momento la preocupación que rondaba en nuestra mente, o cuando hemos estado en un concierto y escuchando la música se nos ha olvidado la incomodidad de la silla, o cuando estamos absortos en un trabajo se nos pasa el tiempo sin darnos cuenta…

¿Qué nos impide alcanzar estos estados habitualmente?

Lo que enturbia la ventana de los sentidos y no nos permite percibir la realidad es el interés centrado en uno mismo, que nos hace distanciarnos de lo que tenemos delante y centramos solo en el “yo”. Pero todo esto solo está ocurriendo en la periferia de la mente, donde ésta entra en contacto con el mundo de la apariencia y reacciona ante él.

En lo profundo de nosotros hay un silencio que ni siquiera uno puede romper. Allí existe el “yo esencial”, el ser permanente que persiste a través y por detrás del flujo y el cambio de nuestros estados mentales y emocionales, que no tiene nada que ver con el “yo superficial” o ego.

Volver una y otra vez deliberadamente la conciencia hasta este centro profundo es la práctica que vamos a realizar. Retirarse a ese centro. Lo haremos con la ayuda de la respiración, el recogimiento y una postura adecuada. Gradualmente vamos siendo conducidos al silencio total de la actividad sensorial y mental.

Esta práctica aporta amplitud de conciencia y libertad interior que se traduce en un nuevo modo de atender a la vida, una nueva forma de mirar más profundamente las cosas. En nuestro interior se va produciendo una silenciosa transformación y mayor confianza y serenidad.

Metodología:

Práctica de contemplación y danza contemplativa para integrar el cuerpo en la experiencia

Detalles

Fecha:
17 febrero, 2018