Nuestros objetivos son acompañar a las personas y grupos -especialmente desde la espiritualidad ignaciana– en la búsqueda de sentido e interiorización personal en el crecimiento humano y cristiano.
Nuestros pilares básicos a la hora de ofrecer actividades a cada personas son:
- Buscar y hallar la voluntad de Dios sobre mi vida. No lo más perfecto objetivamente, sino lo que Dios quiere de mí.
- Ensanchar el corazón a las dimensiones del mundo, pero aterrizando en lo concreto para no perderme en vaguedades o en ideales irrealizables.
- Conocer mi realidad lo más ampliamente posible. De ahí, examinar mucho cada situación y también reflexionar mucho sobre uno mismo.
- Discernir, a la luz de la oración y de la razón iluminada por la fe, cómo puedo mejorar esa realidad para hacerla más evangélica.
- Encontrar a Dios en todo lo creado, siendo contemplativos en la acción.
