La pandemia global COVID-19 ha hecho que nuestro proyecto también se resienta como nunca imaginamos. La Casa EE San Pablo abrió sus puertas en 1965 y desde entonces no ha dejado de ser lugar de encuentro sin dejar a nadie atrás. Queremos ser fieles a nuestra misión: acoger a quien lo necesite como lugar para el encuentro con Dios, para recuperar la Paz interior y la Esperanza, para renovar el compromiso en Cristo y encontrar la fuerza necesaria para seguir adelante.
Queremos mantener para vosotros nuestras instalaciones, jardín, medios y actividades, todo acorde a los tiempos. Buscamos amigos y amigas que nos acompañen en esta etapa con una aportación solidaria que nos ayude a seguir.
Juntos será más fácil. ¿Cómo puedes colaborar?
